martes, 1 de abril de 2014

Córdoba se comerá el domingo un flamenquín de 50 metros

ALFONSO ALBA
Los organizadores aseguran que un buen flamenquín cordobés debe tener tres centímetros de grosor.
Los organizadores aseguran que un buen flamenquín cordobés debe tener tres centímetros de grosor.
Con motivo de la Capitalidad Gastronómica, la Corredera acogerá la fritura del flamenquín más grande del mundo, que tendrá tres centímetros de grosor y que servirá unas 750 raciones
Este domingo, a partir de las 13.00, los cordobeses que se acerquen a la plaza de la Corredera engullirán, previo pago de un euro que irá a beneficio de Cáritas, el flamenquín más grande del mundo. Medirá 50 metros de largo, tendrá un grosor de tres centímetros (“si son más gordos, no son flamenquines cordobeses”, defienden los organizadores), servirá para cortar unas 750 raciones, necesitará entre 30 y 40 kilos de cinta de lomo, entre 10 y 15 kilos de jamón, entre 15 y 20 litros de huevo pasteurizado y entre 10 y 15 kilos de pan rallado.
Esta monumentalidad de flamenquín nunca visto en Córdoba se cocinará con motivo de la Capitalidad Iberoamericana de la Gastronomía y será todo un acontecimiento, según explicó su promotor, Alfonso Alcaide, de la Asociación de Carniceros de Córdoba. Además de la degustación, habrá sorteos, como el de dos smartphones o dos carnés de conducir (uno de los patrocinadores es autoescuelas El Realejo). El acto está organizado por el Ayuntamiento y el Consorcio de Turismo, y ha sido presentado esta mañana por el primer teniente de alcalde Rafael Navas.
La cocinera del flamenquín más grande jamás gestado será Marina Molero, que necesitará la ayuda técnica de Ángel Morales para freírlo. Sin embargo, el paso por la freidora no será a la vez. El flamenquín será troceado antes de ser sumergido en aceite hirviendo, ya que de lo contrario habría que construir una freidora especial de 50 metros de largo en lo que sería poco menos que una empresa titánica.
Para regar la ingesta, la organización también ha previsto la distribución previo pago (todo irá a parar a Cáritas) de patatas fritas, cerveza y regañás, con las que acompañar el flamenquín.