lunes, 15 de septiembre de 2014

ROMANCERO DEL RÉGIMEN


ROMANCERO DEL RÉGIMEN

ROMANCE DEL CARDENAL OKUPA

Ved llorar a don Rouco
su sino de cardenal:
el Papa rojo de Roma
le quita la potestad
de sacar por fin a España
del hondo pozo del mal
y le manda sustituto
a orar en la catedral.
Se acabó el cardenalato
y los fueros de su altar.
-¡Vive Dios, qué canallada!
España puede pasar,
quitadme casulla y cetro,
no el palacio episcopal,
mirad cuántas catedrales,
¿no hay otro a quien desahuciar?
-Lo manda el Papa, Eminencia,
y no hay nada que rascar,
id haciendo las maletas,
llega el nuevo cardenal.
Don Rouco estalla en cólera,
es hombre de armas tomar.
-¡Me cago en Roma, en el Papa
y en toda la cristiandad!
¡Ni muerto me han de sacar!
-¡Válgame Dios, Eminencia!
-¡Silencio, no hay más que hablar!
Llevad camastro al sótano
para el nuevo cardenal,
le vendrá divinamente
probar un poco de humildad.
¿Desahuciar a Su Eminencia
del palacio episcopal?
¡Ni la guardia del papado!
-Puede ser que la Local…
-¡Antes muerto que humillado!
Ni esa ni la Nacional.
-Desobedecer al Papa…
-¡Y a la Santa Trinidad!
¡Que vengan las plataformas
al palacio episcopal!
Desahuciar así a un anciano
es pecado capital.
Que venga pronto el Coletas
que el Papa se va a cagar.
Y don Rouco se encastilla
en la planta principal,
las monjitas que lo atienden
lloran al verlo clamar.
Eminencia, calmaos ya,
Seguro nos dan cobijo
en sitios de caridad.
Pero él atranca la puerta
y se asoma al ventanal:
venid si tenéis cojones
al palacio episcopal.
Lleva escrito en la sotana:
¡Viva Stop Desahucios ya!
Y amenaza con un cisma
a toda la cristiandad,
antes morirá en batalla
que acatar la orden papal,
un palacio es un palacio
y Dios no puede ser más.