sábado, 23 de marzo de 2013

Julio Anguita: "El caso de los ERE es un escarnio público con dinero de parados"

Anguita asegura que "estamos ante una situación de estado de excepción"
Julio Anguita considera el escándalo de los ERE en la Junta de Andalucía "una flor más" dentro del bosque "de la corrupción institucional que se ha asentado en el país desde hace 30 años". Pero ve "un agravante", porque piensa que supuestamente se ha jugado con ayudas para el empleo. "Esto es un robo que hay que atajar. Pero con el agravante de que se ha hecho con el dinero para los parados, con lo cual, me parece incluso un escarnio público", asegura por teléfono el histórico dirigente de IU.
Anguita opina que este caso de presunta corrupción en la administración autonómica acabará teniendo consecuencias políticas, "cuando la Justicia decida el destino de cargos en el PSOE". En su opinión, el presidente andaluz, José Antonio Griñán, queda muy tocado políticamente por su gestión en este caso. Hay que tener en cuenta que Griñán fue además consejero de Economía entre  2004 y 2009, por tanto, el responsable final de las partidas presupuestarias de la Junta.
"Griñán está quedando muy mal. Si hubiese hecho una investigación interna para depurar responsabilidades, tendría credibilidad. Pero la comisión de investigación no ha esclarecido nada y eso marca el descrédito". 
Anguita también es crítico con las filas de su propio partido, que forma parte del gobierno de coalición de la Junta con el PSOE. Recuerda que su partido quedó "escandalizado" con lo que se conocía sobre el 'fondo de reptiles' para otorgar supuestamente de forma fraudulenta las ayudas a las empresas en crisis. "Yo ya voté en contra de esa coalición pero... quién decide, yo no".
-¿Debería dimitir José Antonio Griñán?
"Es una pregunta que debe responder él. Yo sé lo que hubiera hecho yo en su caso, que es una investigación interna, auditorías externas y decir esto es lo que hay, quién tenga la responsabilidad, que se vaya. Pero no, han dejado que sea la Justicia la que decida el destino de sus cargos". 
Para Anguita, la juez que instruye la causa, Mercedes Alaya, "está llevando las cosas bien", y confía en que  se hará justicia. 
El excoordinador de IU ve un paralelismo entre el extesorero del PP Luis Bárcenas y el exdirector de Empleo andaluz Francisco Javier Guerrero. Piensa que tanto PP como PSOE tienen mucho que temer por lo que puedan decir ambos cargos. "Bárcenas tiene los secretos del PP y los tiene trincados en el partido. En el caso de Guerrero pasa lo mismo con el PSOE andaluz".
A la pregunta de cómo se ha llegado a este contexto de descrédito político y de nivel de corrupción política, Julio Anguita tiene claro que es resultado de una Transición con errores, porque se pasó de forma abrupta de la dictadura a la democracia, "se taparon cosas", quedaron "intactos determinados aparatos de poder" y se impuso "la visión reduccionista de votar". A su juicio, para combatir la corrupción es necesaria "una cirugía política", limpiar los partidos y reformar el sistema electoral (el actual perjudica a los partidos minoritarios).
Anguita admite que la perversión política tiene cierta "cuestión tradicional", de "la doble moral" de predicar con algo y hacer lo contrario en casa y de la incapacidad de la sociedad para cumplir con el poder que enmana del propio pueblo. ¿Tenemos una magnífica legislación pero no se cumple". ¿Por qué pasa esto? "Porque mantenemos cierta visión califal del poder. La gente al final va a querer hablar con el alcalde del pueblo, no con el concejal o el de abajo".  
Precursor del Frente Cívico, un espacio político de debate y reivindicación, asegura que le quedan "pocas cosas" en la escena política y social en las que confiar (en la Justicia, todavía mantiene la confianza), y que el momento actual de crisis y de degeneración política solo se arregla "si la gente sale a la calle, anima con un lenguaje duro y pide pasos específicos". Pero advierte que cuanto mayor sea el empobrecimiento del país, más difícil será animar a la movilización social. "Con tanto paro, la gente se preocupa primero de poder comer".