Imagen ilustrativa.
Dos hermanas sudafricanas fueron
privadas de su libertad durante cuatro horas en Johannesburgo. Un agente
de seguridad retuvo a las jóvenes en una sala, sin dejarlas salir al
baño o llamar a su familia. Finalmente fueron liberadas tras pagar una
multa de 700 rands.
Vigilantes del sistema regional de trenes de
Johannesburgo (Gautrain), detuvieron durante cuatro horas a dos hermanas
sudafricanas por mascar chicle en el andén.
Pontso Pakkies y
Lebo Sibisi masticaban chicle el
viernes después de comer mientras esperaban el tren hacia Pretoria,
cuando un vigilante les pidió que tiraran el chicle, según el periódico
The Star.
El vigilante, que únicamente hablaba un mal inglés y zulú, aumentó el
tono, según las dos hermanas que, entonces, guardaron sus chicles en un
pañuelo, al no ver cerca una papelera.
El agente de seguridad nos
"dijo que nos habíamos negado a tirar el chicle y que nos pondría una multa", contó Pontso al periódico.
Las dos jóvenes fueron retenidas cuatro horas en una sala donde el
teléfono móvil no funcionaba, sin poder salir al baño o avisar a sus
familias, esperando la llegada de la policía.
Las hermanas fueron liberadas después de pagar una multa de 700 rands (70 euros), una cantidad considerable en Sudáfrica.
La portavoz de la empresa Gautrain,
Kelebogile Machaka, no comentó el incidente.
"Normalmente, cuando la gente come o masca chicle, nuestros
agentes de seguridad les piden que respeten las normas. Nuestros
pasajeros están encantados de hacerlo. Pero algunas personas a veces son
agresivas", dijo, precisando que le Gautrain estaba en su derecho.
Está prohibido comer, beber, fumar o tirar lo que sea en el Gautrain,
cuya línea principal, con una limpieza impecable, fue inaugurada en
agosto de 2011. El sistema está gestionado por RATP Dev, una filial de
la Sociedad parisina de transporte público