El nuevo presidente de RTVE,
Leopoldo González-Echenique,
designado por el PP, no ha perdido el tiempo. Poco después de jurar
ayer el cargo en el Congreso de los Diputados, convocó al Consejo de
Administración de la corporación, y efectuó sus primeros nombramientos.
Para dirigir los informativos de TVE ha designado a Julio Somoano,
responsable del
Telenoticias 1 de Telemadrid, una cadena
acusada por sus propios trabajadores de manipulación.
Al frente de RNE ha situado a Manuel Ventero, que fue director de
informativos de la emisora durante la etapa de Gobierno de Aznar. Toma
el relevo de Benigno Moreno. José Teófilo García será el director
general corporativo, el
número dos de la corporación, que sustituye a Jaime Gaiteiro.
Echenique ha optado para uno de los puestos clave para garantizar la
independencia y neutralidad de los informativos a un profesional afín al
PP.
Somoano es autor de una "tesis de fin de curso" de un máster de la Universidad Autónoma de Barcelona titulada
Estrategia de comunicación para el triunfo del Partido Popular en las próximas elecciones generales.
Fechada en noviembre de 2005, el periodista vertía un catálogo de
sugerencias para que Rajoy conquistara el poder en 2008. En este trabajo
plantea la necesidad de que el PP cambiara el rumbo de su política
comunicativa tras la “desastrosa” gestión del 11-M. Proponía utilizar
las series de televisión para lanzar mensajes ideológicos. Tras elogiar
7 vidas
(producida por Globomedia) por haber incorporado muchos protagonistas
que se consideran de izquierdas, y asegurar que el PSOE ha retocado los
guiones de
Cuéntame para que “quede clara la superioridad moral
de su pensamiento”, aconseja: “El PP no debería dejar pasar estas
formas de politizar el entretenimiento en televisión”.
Con el trabajo, Somoano culminaba un máster en gestión de la
comunicación política y electoral a distancia que “forma especialistas
en técnicas de comunicación política, institucional y campañas
electorales”. La tesis —en realidad un trabajo de 40 folios sin
demasiada enjundia y que incluye diarios digitales como bibliografía— da
las claves que, según el periodista, debía seguir el PP para recuperar
La Moncloa en 2008: “Si el PP quiere volver a ganar las generales
necesita ampliar la base de votantes, y eso solo se amplía moderando el
mensaje”.
La idea general era que el PP debía emprender un nuevo viaje al
centro y renovar las caras, desgastadas por la gestión del 11-M. El
partido tenía que “venderse” como “un partido moderado, frente al
radicalismo de otras opciones”, “honrado, frente a un periodo de nuestra
historia en el que descubríamos escándalos de corrupción cada semana”,
“valiente en la defensa de los valores, como la libertad individual o la
unidad de una España solidaria”, dialogante, solidario, transparente,
con vocación de Gobierno, “joven y renovado”.
Para dar esa imagen de moderación, su primer consejo era “no
satanizar” a los nacionalistas porque “el victimismo logra votos”. En el
aspecto económico, recomendaba dos estrategias. Si la economía empeora,
“los populares deben advertir el riesgo de estar gobernados por unos
advenedizos en las finanzas”, y citaba la frase de Jordi Sevilla de que
Zapatero aprendería economía en dos tardes. Si la economía iba bien, “el
PP tendrá que alabar públicamente el hecho de que el PSOE no haya
variado ni un ápice el rumbo que ya diseñó Rodrigo Rato”.
En ese momento, criticaba Somoano, el PP estaba “en el síndrome del
11-M”, y aunque en sus informativos en Telemadrid jalearon la teoría de
la conspiración, y el año pasado admitió tener “serios interrogantes”
sobre el atentado, en ese trabajo recomendaba al PP que pasara página:
“Si establecemos que el PP perdió La Moncloa por su gestión del 11-M
parece evidente que no les sale rentable políticamente darle más vueltas
al pasado”.
En los temas religiosos, consideraba que lo mejor para el PP era
alejarse del Foro de la Familia y no recurrir al Constitucional la ley
del matrimonio homosexual: “Un partido que se autoproclama de centro no
debe desgastarse en esas guerras”. También decía que el PP debía
“invitar” a Aznar a “distanciarse de los medios de comunicación” durante
“un largo tiempo”.
El periodista empezó su carrera en RNE, donde editó a los 26 años (en 2002) el informativo más escuchado de la cadena,
España a las 6, 7 y 8. Posteriormente, dirigió durante cinco años el informativo de Telemadrid de la noche. También ha escrito para
El Mundo, Tiempo, La Gaceta de los Negocios, Metro y
Diario de Navarra, y ha publicado cuatro libros. Es autor de la biografía del líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, titulada
El monje del poder (2011) y de
¿Qué ha pasado con la Constitución? Hablan los padres de la carta magna (2003). Ha escrito además dos obras sobre la importancia del buen uso del castellano:
Deslenguados (2011) y
Dándole a la lengua, junto a David Álvarez (2003).
Somoano es licenciado en Periodismo (Universidad de Navarra),
filólogo (Universidad de Oviedo), experto en Estudios Ingleses
(Universidad de Portsmouth, Reino Unido), máster en Radio (Universidad
Complutense) y en Gestión de la Comunicación Política y Electoral
(Universidad Autónoma de Barcelona). Ejerce como profesor de Estructura
de la Información en el CUV (Universidad Complutense), la Escuela
Diplomática (Ministerio de Exteriores) y los másteres de radio y
televisión de las universidades Rey Juan Carlos y Francisco de Vitoria.
Toma el relevo de Fran Llorente, que asumió la jefatura de
informativos en 2004, justo después de la victoria de Zapatero en las
urnas y ayer fue despedido por la redacción entre aplausos. El
nombramiento del hasta ahora periodista de Telemadrid será votado por
los profesionales, como afirma el Comité de Informativos, aunque el
resultado del escrutinio no es vinculante. De momento se mantiene en el
cargo el director de TVE, Santiago González, para llevar a cabo la
transición en pleno declive de la televisión pública tras el recorte de
204 millones de euros en el presupuesto.
Los nombramientos salieron adelante por siete votos a favor (los
consejeros del PP y de CiU) y dos abstenciones (PSOE e IU). El Consejo
de Administración ha celebrado su primera sesión poco después de que los
nuevos vocales juraran su cargo en el Congreso durante un acto al que
ha asistido la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y
los ministros José Manuel Soria (Industria) y Miguel Arias Cañete
(Agricultura y Medio Ambiente).
Echenique, abogado del Estado, de 42 años, llega al cargo
sin el consenso parlamentario
del que gozaron sus antecesores, Luis Fernández y Alberto Oliart. El
presidente del Congreso, Jesús Posada, le ha recordado que llega en
“momentos difíciles” y que deberá afrontrar “múltiples retos”, tanto en
el terreno económico como en el profesional. Ha animado también los
nuevos gestores a mantener un servicio público de calidad y un modelo
“plural, transparente e independiente”, que haga perdurable el
“reconocido prestigio” que ha cosechado la radio y la televisión
pública.
Los nuevos vocales, que ayer juraron sus cargos son Marisa Ciriza,
Fernando Navarrete, José Manuel Peñalosa (propuestos por el PP) y Oscar
Pierre (propuesto por CiU). Se unen a Rosario López Miralles, Andrés
Martín Velasco (PP), Miguel Ángel Sacaluga (PSOE) y Teresa Aranguren
(IU), cuyo mandato (de seis años) no expira hasta mediados de enero de
2013.
En el acto institucional no han estado presentes los dirigentes
socialistas, que protestaban así por la reforma de ley para que ya no
sea necesario el consenso a la hora de designar al responsable de la
televisión pública. Echenique solo obtuvo el respaldo de PP y CiU. Sí ha
asistido el presidente de la comisión mixta de Control de RTVE, el
socialista José María Barreda.