
El tiburón lo mordió ferozmente. "Voltee hacia atrás para ver quién era y de pronto me mordió", cuenta

Valiente, James tomó su cuchillo, apuñaló a la bestia marina y salió del agua con las mordidas sangrando; gracias a su profesión, James pudo sanar y coser el mismo sus heridas. El tiburón huyó nadando velozmente.
Mientras estaba en la orilla curándose a sí mismo, James se dio cuenta

Desde la orilla, James llamó a sus amigos para

James y sus amigos se dirigieron al bar más cercano, pidieron unas rondas de cervezas y pasaron un rato muy ameno contando su increíble anécdota a otros hombres.
Luego de la fiesta, James fue por si propio pie al Hospital de Southland para que limpiaran y cosieran sus heridas como
