Strambotic

El
branding es un terreno resbaladizo en el que se mueven
tanto multinacionales como pequeñas empresas, todas empeñadas en
bautizar sus productos con nombres que sean recordados por breves,
sonoros y que se pronuncien igual en todo el mundo.
Pero los encargados del marketing y la publicidad, o los propios
empresarios, no siempre tienen en cuenta que, además de sonoridad, las
palabras también pueden significar cosas en otros idiomas, como bien
saben los dueños del
Mazda Laputa, el
Nissan Moco o el
Mitsubishi Pajero, por poner sólo algunos ejemplos del prolijo mundo automovilístico.
Así que, a continuación, haremos un repaso a un completo repertorio
de marcas muy desafortunadas (con predominancia hispana) que no se
pensaron muy mucho su denominación empresarial a la hora de ir al
registro:
1. Hotel Tryp Atocha. La rigidez corporativa da lugar a curiosos juegos de palabras. El hotel
Tryp Atocha, en la calle madrileña del mismo nombre, puede espantar a los clientes que estén a dieta: “tripa tocha”.
2. Juguetería Chapero.
Esta juguetería burgalesa lleva años manteniendo este audaz nombre en
el escaparate. Hace no mucho decidieron cambiar la denominación del
negocio, para darle un toque más actual y cosmopolita. Ahora se llama…
Chapero Toy Planet.
3. Carefree Tanga. Si Evax tiene su Evax Tanga, Carefree debería tener su
Carefree Tanga,
¿no? Sobre el papel parece una buena idea pero al pronunciarlo se ve la
verdad: “Ker Fritanga” es la compresa que usa la churrera.
4. Aroma de Berga. Supongamos
que usted tiene un local en la bella localidad pirenaica de Berga.
Supongamos que abre una cafetería y quiere realzar la experiencia
olfativa del usuario, que diría un publicista. Pues no le queda otra que
llamar al negocio
Aroma de Berga, para que suene más fino.
5. Extintores Palma Peña.
Los señores Peña y Palma podían haberse dedicado a cualquier otro
negocio menos al de la seguridad. O haber invertido sus apellidos, o
haber utilizado iniciales pero, honestamente, un extintor que se lleve
impreso “palma peña” no inspira confianza, precisamente.
6. Seguros Carabobo. En esta aseguradora siempre darán la cara por ti, aunque sea la otra mejilla. Y
lo avalan con 50 años de experiencia y permanencia en el mercado venezolano, una liga bien difícil donde se comerían a Rastreator a la parrilla.
7. Choni Hogar. No
dejes que te traicione el subconsciente y te dirijas a tus clientes
como lo harías a sus espaldas. Es el caso de esa tienda de Lavapiés
bautizada, en un extraño ataque de sinceridad,
Choni Hogar.
8. Opel Ascona. El tanque de Opel se vendió como Ascona en todo el mundo salvo en Portugal, donde adoptó el inexpresivo nombre de
1604. En portugués, “ascona” significa “vagina”.

“El sábado fuimos a Santa Pola. ¿A que no adivinas dónde comimos?” (Foto de @homefoc)
9. Restaurante Miano. Cuando menos es arriesgado el nombre de esta casa de comidas. Reproducimos el sucinto comentario de
Severalasalrevés al respecto: “Aquí se come que te cagas. Del culo a la mesa y de tu boca otra vez al culo”.
10.Transportes Donadiós. Si
tu modelo de negocio es llevar enfermos de aquí para allá, nunca
vendría de más un nombre más esperanzador para tan específica rutina.
Cualquiera menos Don Adiós. Don Pimpón hubiera hasta valido.
11. Autoescuela Si Dios Quiere.
Posiblemente, la autoescuela donde se han sacado el carnét la mayoría
de los conductores de Donadiós y una de las que mayor porcentaje de
aprobados tiene de toda Granada, por la gracia de Dios.
12. Servicio de Hostelería Industrial de Terrassa.
Cuidado también con los acrónimos puestos al tuntún, que aquí pueden
sonar una cosa como musical pero en el extranjero puede ser directamente
una pistola de clavos en tu ataúd empresarial.
13. Teka Gas.
Era cuestión de tiempo que el fabricante de muebles de cocina Teka
lanzara una línea de cocinas de gas. Sin pensárselo mucho la bautizaron
como
Teka Gas, así que mucho ojito al prender la lumbre, que la carga el diablo.
14. Supermercado Tima:. Ojo
máximo también con los apócopes, porque si, por ejemplo, Tito y su
señora María deciden abrir un colmado el nombre resultante será
Supermercados Tima, un auténtico torpedo en la línea de flotación del negocio. Se encuentra en Santutxu (Bilbao).
15. Boutique Pene. Esta
tienda de ropa japonesa es la polla, tal y como afirma sin pudor su rótulo. Kirai tiene una
prolija recopilación de nombres desafortunados en Japón.
16. Aguardiente Hijoputa. Ya lo decían los chanantes:
hijo de puta hay que decirlo más. También al tomarse el digestivo tras una copiosa comida.
17. Sangría Coño.
Si uno puede insultar a la familia con un simple orujo de hierbas, ¿Por
qué no iba a bautizarse una sangría con nuestra expresión más nacional?
En este caso se trata de la bebida oficial de La Parguera, un local de
Lajas (Puerto Rico).
18. Cyber Kolokon. Lo
más parecido que se puede encontrar a un coffe-shop de Amsterdam en La
Florida (Alicante). Se ubica en la calle Prudencio de la Viña, aunque no
parecieron hacerle mucho caso al bueno de Prudencio.
19. La colcha de tu madre.
O de cómo poner un nombre rimbombante para que una colchonería traspase
las fronteras de Argentina para ser venerada hasta en España.
20. Restaurante Tan Dao Vien. Y para terminar, un
restaurante vietnamita
sito en una calle de París y nombrado a espaldas de la clientela
española, excepción hecha de opciones sexuales minoritarias. Ya sabes lo
que pensar cuando te traigan la cuenta.