martes, 13 de mayo de 2014

Martes 13: conoce por qué le tenemos miedo


En América latina y Europa, se cree que el martes 13 es sinónimo de mala suerte. Si bien se trata de un mito, es tal la fobia que se tiene a este día que hay muchos que deciden no tomar grandes decisiones ese día ni emprender nada importante, como viajes, casamientos, exámenes o mudanzas.

Un refrán muy popular dice: "El martes ni gallina eches, ni hija cases"; "El martes ni hijo cases, ni cochino mates"; y "El martes ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu ropa tejas". Otras de las supersticiones asociadas tanto al martes como al viernes 13 están la de no tener jamás trece invitados en la casa y no cortarse las uñas o el pelo ese día, porque trae mala suerte.
También se tendrá que evitar pasar bajo una escalera y no hacerse tirar las cartas ni encargar "trabajos" de brujería, porque podrían tener el efecto de un bumerang. En el Primer Mundo es donde más miedo infunde el 13: en los Estados Unidos, los hoteles saltan la numeración del piso 12 al 14 y no hay habitación con aquel número.
En la mayoría de los autódromos de Europa, ninguno de los talleres donde los autos tanquean y cambian de llantas, lleva el número 13. Muchas aerolíneas evitan este número en sus asientos y hasta no hace mucho, los artistas tenían en sus contratos una cláusula por la que no actuaban el 13 del mes.
Las razones de la mala suerte
El número 13 desde siempre es considerado de mal augurio. Quizás se deba a que en la última cena hubo 13 comensales: Jesús y los 12 apóstoles. También la Cábala y las fábulas nórdicas aseguran que son 13 los espíritus malignos. Por su parte, en el Apocalipsis, el capítulo 13 corresponde al anticristo y la bestia. Y en el Tarot este número hace referencia a la muerte y a la desgracia eterna.

Y los martes tampoco tienen demasiada buena prensa. En 1453, un martes 29 de mayo cayó la ciudad de Constantinopla. Como esto significó un cisma para las potencias cristianas, ese día empezó a considerarse de mala suerte. El martes es una palabra que deriva del nombre del planeta que en la Edad Media apodaban como el "pequeño maléfico". También Marte es el dios de la guerra romano por lo que el día martes está regido por el planeta rojo, la destrucción, la sangre y la violencia. Y, por último, hay otra creencia: se asegura que un martes 13 fue el día en que las lenguas comenzaron a confundirse durante la construcción del a Torre de Babel, luego de que Dios se enojara con los hombres y los condenara a no entenderse, por haber querido treparse al cielo.