viernes, 26 de noviembre de 2021

Cuenta una vieja leyenda ........

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Cuenta una vieja leyenda que vino una familia piconera forastera a Córdoba y que fueron alojarse en las proximidades de la calle la feria. Este hombre estaba casado y tenía dos niños pequeños. Este hombre maldecía el trabajo porque no le iba bien.
Un día en una cantina bajo los efectos del alcohol gritaba y se quejaba de la mala suerte que tenía en el trabajo de nuevo.
Un fraile de la orden franciscana lo escuchó, trato de ayudarle y le dijo que había un señor que vestía de negro y que este hombre podía conseguir dinero, tanto como para no trabajar nunca, que tan solo tenía que ir a la puerta del convento después de medianoche.
Aquel foráneo se quedo con aquellas palabras y no tardó en comprobar si lo que dijo el monje sería verdad ó mentira.
Una noche en las inmediaciones del convento espero y espero hasta que se levantó un leve viento y entre unos naranjos apareció un hombre vestido de negro con capucha, se acercó, e inmediatamente el foráneo le contó su problema con el trabajo; el señor de negro dio un paso hacia él y rápidamente aquel hombre extraño le dijo… "te cambio tu alma por dinero o si te negarás la de cualquier familiar". Inmediatamente el piconero forastero salió corriendo para su casa, pero al llegar su mujer estaba gritando.. un niño había desaparecido.
Al día siguiente encontraron el cadáver del niño con una gran raja en el pecho en el fondo del pozo y bajo la cama un saco de monedas de oro.
El piconero forastero al poco tiempo compró muchas haciendas y tuvo más hijos, se convirtió en una persona muy rica.
Pero un día cambiaría de nuevo su destino, apareció en su casa el señor de negro y se llevó a otro niño a cambio de otro saco de monedas. Aquella aparición fue terrible para él,no pudo detenerlo y cayó enfermo, la situación fue terrible, y junto a la mujer el terror y la pena era cada día peor, esta vez el cuerpo del niño no apareció y no se podía quitar de la cabeza pensar que había hecho mal, sin contar nada de la muerte de sus dos niños.
Enfermó, hasta que falleció...El velatorio se hizo en el convento, y allí de nuevo apareció aquel hombre alto vestido de negro... se dirigió al ataúd y dijo.. "vengo a por tu alma", dejando una pestilencia se retiró.
Las personas que estaba en la iglesia en el velatorio se acercaron al ataúd y se quedaron asombrados al ver que solo estaba el esqueleto. Todos preguntaban quién era ese señor y qué es lo que había hecho.
El monje estaba en el velatorio, y dijo… "a venido a por el alma... el mismísimo demonio".
Moraleja, si con lo tienes no eres feliz, con lo que te falta tampoco !!
Las fotos son ilustrativas de los echos, nada tiene que ver con la leyenda.

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