Hallstatt, Austria, vs Hallstatt, China.
Hace años que las tiendas de ‘todo a 100′ (muchas ni cambiaron el
nombre con la llegada del euro) pasaron repentinamente de manos de sus
antiguos propietarios a un regente de origen chino. Desde entonces
se puede encontrar de todo entre sus estantes; las
copias más estrafalarias y cutres que jamás se confundirían ni por asomo con el original o las de calidad y
completamente idénticas al producto imitado, pero con un ligero de cambio de letras en el logo.
Hoy, el gigante amarillo ha dado un paso más. ¿Un pueblecito
patrimonio de la UNESCO en Austria? ¿Una unidad del ejército
estadounidense? ¿Manhattan? No hay problema,
desde China lo pueden copiar TODO.
1. Un idílico pueblecito austriaco
Hallstatt es una pequeña localidad austriaca de apenas 800 habitantes, situada en una región montañosa al pie de un lago. Fue declarada
Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997. Recibe más de 800.000 turistas cada año y no todos son de fiar.
Admirados por la belleza del lugar, arquitectos chinos han dedicado
meses en secreto a fotografiar todos y cada uno de sus rincones. ¿La
razón? Se han propuesto construir una réplica exacta en su país, lago
incluido.
El proyecto, que ha indignado a los habitantes de Hallstatt, tiene
previsto iniciarse en la provincia de Guangdong, al sureste de China. En
un alarde de ingenuidad, descaro, o una combinación de ambas, fue la
propia compañía china encargada del proyecto quien informó de su
intención a las autoridades austriacas;
e incluso les llegó a ofrecer un hermanamiento entre ambas ciudades.
Dentro de poco, 800 orgullosos austriacos tendrán la réplica perfecta
de su casa a miles de kilómetros de distancia. Inquietante.
2. Manhattan
La copia más megalomaníaca de los chinos se está fraguando en estos momentos a 160 kilómetros al sur de
Pekín: una ciudad de rascacielos inspirada en Manhattan, apodada sin ningún pudor
“la Manhattan china”.
La construcción de la ciudad financiera comenzó hace cuatro años en
Yuipiu, una
península de 4 kilómetros cuadrados cuya forma recuerda a la isla neoyorkina cerca del puerto marítimo de
Tianjin, y tardará al menos seis años más hasta finalizar sus
más de 120 rascacielos, incluyendo el más alto de China para entonces (durante unos meses, al menos), una
réplica del Rockefeller Center, un remedo de
Central Park e incluso sus propias torres gemelas, a mitad de camino entre el homenaje y el sarcasmo: las
Tishman Twin Towers.
3. Apple Stores
Ciudad de Kunming, suroeste de China. La alarma se desató cuando una
bloguera estadounidense encontró 1 tienda falsa de la compañía Apple.
Luego encontraron 4 más. En este caso, los establecimientos vendían
productos originales de la marca de la manzana, pero carecían de
licencia para ello. Los logos, el ambiente, los colores… Todos los
elementos distintivos de estas tiendas se habían imitado a la
perfección. De hecho,
los mismos empleados desconocían que en realidad no trabajaban para el gigante informático.
Funcionarios del gobierno tomaron medidas al respecto, pero sólo
cerraron 2 de los 5 locales, dado que los restantes ya habían solicitado
una licencia como distribuidores de la marca.
4. Una “Unidad militar especial de reserva” del ejército estadounidense
Si generalmente las falsificaciones chinas se destinan al mercado occidental, esta vez el gol entró en propia puerta.
Yupeng Deng, un hombre de 51 años y nacionalidad china, residente en Los Ángeles, formó
una supuesta unidad del ejército norteamericano integrada por inmigrantes recién llegados de su país, deseosos de conseguir la nacionalidad, que
creían estar sirviendo en el ejército real.
Por un precio de entre 300 y 450 dólares, le ‘alistaba’ en el cuerpo;
desfilaban por un parque de la ciudad y les llevaba a visitar el
portaaviones retirado USS Midway, en el museo de San Diego, donde
supuestamente iban a cumplir servicio. Más parecido a una vacaciones
organizadas temáticas que a la dura vida de las fuerzas armadas.
Quien quería ascender lo hacía, por supuesto, pagando. Finalmente fue
arrestado por falsificación de documentos públicos cuando ya contaba
con una fuerza de 100 reclutas.
5. Una tienda Ikea
La famosa multinacional sueca de muebles tampoco se libra.
De nuevo en la ciudad de Kunming, donde encontraron
una nave completa de 10.000 metros cuadrados y cuatro plantas,
donde se copiaban ilegalmente los colores, ambiente y hasta la
cafetería de la célebre cadena (sirviendo comida china). La única
discordancia era el nombre, ‘Shi Yi Jia Ju’, muy parecido al nombre
oficial de la cadena en el país asiático: ‘
Yi Jia Jia Ju‘.
Lo demás, igual; o muy parecido: muebles baratos de diseño original y
minimalista. Eso sí, los de la réplica eran por encargo mientras que
los de Ikea te los llevas a casa tú mismo.
6. Disney World
Su nombre:
Beijing Shijingshan Amusement Park (Parque de Atracciones de Shijingshan). Su aspecto,
una copia cutre de Disney World.
Ubicado en Beijing, la capital, abrió en 1986. Pero no fue hasta hace
4 años cuando comenzó a incorporar una curiosa plantilla de personajes
sacados directamente de las películas Disney.
El Pato Donal, Mickey, Minnie y otras caras conocidas se pasean por
el lugar con nombres sutilmente cambiados (Minnie no es un ratón, es un
gato de orejas largas, según el director del parque). Los decorados no
se quedan atrás, hasta tenemos el castillo de Cenicienta cuyo original
descansa indignado en el auténtico Disney World, en Florida.
Fuentes: gizchina.com, spiegel.de, strambotic, milenio.com y reuters.com. Imágenes: flickr opernicus1966 y nextnature.net.
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