Biografía
Nació en Madrid en 1918. Cursó el bachillerato en el instituto
Cervantes. Tras sus experiencias juveniles durante la Guerra Civil, en
la que militó en el bando republicano, inició su carrera política como
figure de la oposición al franquismo desde la Universidad. Durante los
años cincuenta y setenta simbolizó el descontento primero y la rebelión
después de parte de la comunidad universitaria.
Doctor en Derecho, Doctor en Filosofía y Letras, Catedrático de Derecho Político desde
1948 hasta
1953 en la
Universidad de Murcia, y desde
1953 hasta
1965 en la
Universidad de Salamanca,
y fue en esta última donde aglutinó un núcleo de profesores y
estudiantes, algunos de los cuales —Como Raúl Morodo o Fernando Morán—
pasaron de discípulos a colaboradores políticos. Se le conocía también
como el «viejo Profesor», alusión cariñosa con la que ya se le había
bautizado.
Fue el primero en traducir el
Tractatus de
Ludwig Wittgenstein y realizó importantes estudios sobre la
novela picaresca, la
novela histórica y la
sociología de masas. Hombre muy culto, escribió unas interesantes
Acotaciones a la historia de la cultura occidental en la Edad Moderna (1964) y tradujo la obra fundamental de
Edmund Burke, las
Reflexiones sobre la Revolución Francesa.
En Salamanca dirigió un Boletín Informativo del Seminario de Derecho
Político, que utilizó de plataforma de opinión y creó una Asociación por
la Unidad Funcional de Europa, de corta vida y con un ideario político
que mezclaba el humanismo y el europeísmo y que se decía socialista sin
pertenecer por ello al PSOE. Por sus actividades políticas sufrió el
rigor de las cárceles franquistas en
1957.
Su prestigio político e intelectual queda consolidado en los años setenta, tras su confuso ingreso y expulsión de la
Agrupación Socialista Madrileña
—que teóricamente obedecía al PSOE histórico, cuya ejecutiva estaba
afincada en Toulouse—, su presentación como intelectual marxista pero no
«escolástico» y su expulsión a perpetuidad (junto a otros catedráticos y
profesores universitarios como
José Luis López Aranguren y
Agustín García Calvo) de la Universidad española tras las protestas estudiantiles, iniciadas en Madrid en 1965, en contra de la dictadura
franquista y que él apoyó. En
1966 se traslada a Estados Unidos donde fue profesor en la
Universidad de Princeton (
1966–
1967),
y se convirtió en el líder de la Federación Socialista en Madrid
—también conocido como el «grupo de Marqués de Cubas», por su domicilio
de actuación—, con el que buscaba liderar a todo el socialismo del
interior. Tras una entrevista con
Rodolfo Llopis en París en 1966, y al regresar a España, en
1968, funda el
Partido Socialista del Interior (PSI), que posteriormente, en
1974, pasó a llamarse
Partido Socialista Popular (PSP). Ese mismo año, junto al
Partido Comunista de España (PCE), el
Partido del Trabajo de España (
PTE), el
Partido Carlista (PC) y numerosas personalidades independientes, formaría la
Junta Democrática de España (JDE).
Durante la Transición, que le permitió volver a la Universidad
española en 1976, tuvo que hacer frente a un PSOE refundado desde el
interior por socialistas vascos, madrileños y sevillanos y liderado por
Felipe González,
que le arrebató gran parte del liderazgo en el campo de la izquierda
socialista. Los miembros de este partido le acusaban de confusionismo
ideológico y oportunismo político, en unos momentos en que las
manifestaciones políticas de González y su grupo eran
extraordinariamente radicales y antimonárquicas. La táctica del PSOE era
además opuesta al aperturismo del PSP hacia el PCE, los monárquicos o
Comisiones Obreras.
Aunque Tierno reafirmó en el I Congreso del PSP en 1976 la línea
marxista y revolucionaria de su formación política, no pudo competir con
un PSOE apoyado, reconocido e incluso financiado por la mayoría de los
partidos socialistas europeos. En las primeras elecciones democráticas
de junio de 1977, obtuvo el acta de diputado por Madrid, en las listas
de la coalición
Unidad Socialista, formada entre el PSP y la
Federación de Partidos Socialistas,
y que obtuvo seis diputados. Condenado a la marginación política por el
PSOE, que vetó su participación en la redacción de la Constitución,
Tierno aceptó la integración del PSP en el PSOE en abril de 1978, y con
este partido volvió a salir diputado en 1979 y 1982. Elegido presidente
honorario del PSOE como un reconocimiento a su prestigio y carisma en
abril de 1978, abandonó ese cargo por discrepancias con la ejecutiva de
González en 1979, entonces embarcada en el abandono del marxismo y la
marginación definitiva del socialismo madrileño.
En las primeras elecciones municipales de la democracia (abril de
1979) se presenta a la alcaldía de Madrid. Aunque su partido no es el más votado (fue la
UCD),
una coalición con el PCE le da la alcaldía. Su popularidad como alcalde
fue enorme, siendo reelegido en 1983, también con el apoyo del PCE. Su
labor como alcalde suscitó una extraña unanimidad a su favor, que fue
más allá de su filiación política y su fama traspasó las fronteras del
país llegando a presidir la Federación Mundial de Ciudades Unidas.
Madrid vivió en esos años un espectacular renacimiento de su vida
cultural, artística y social, adormecida durante el franquismo, que se
conoció como «movida madrileña» y que llegó a identificarse con la
figura misma del «viejo Profesor» y su particular populismo, que
conectaba tanto con la juventud como con la tercera edad. Murió en enero
de 1986 en Madrid siendo alcalde y fue despedido por el pueblo de
Madrid con una multitudinaria manifestación de duelo que colapsó la
ciudad entera. Es muestra de su carisma irrepetible el que el PSOE
madrileño no haya encontrado un sustituto a su altura desde entonces y
haya fracasado en sus intentos de recuperar la Casa de la Villa en los
años noventa. De sus abundantísimos trabajos políticos, jurídicos y
ensayísticos destacan su libro de memorias Cabos sueltos y los celebres
Bandos municipales redactados por él mismo, llenos de ingenio, fina
ironía y gran talento literario.
Durante sus casi siete años de mandato, llevó a cabo importantes reformas, entre las que destacan:
-Demolición del paso elevado para automóviles, popularmente conocido como
Scalextric
por similitud con la pista de coches de juguete, que se hallaba situado
en la Glorieta de Atocha. Esta construcción, de alto impacto estético,
fue sustituida por un subterráneo.
-Reordenación del mapa administrativo de la ciudad, que pasó de 18
juntas de distrito a 21.
-Reedificación de varios barrios, especialmente en las zonas de
Orcasitas,
Villaverde y
Vallecas. Estas zonas estaban muy afectadas por el problema del
chabolismo desde la década de 1960, y las infraviviendas de una planta fueron sustituidas por bloques de pisos modernos.
Con estas y otras actuaciones alcanzó una gran popularidad. Escribió un interesante libro de memorias,
Cabos sueltos
(1981), en una prosa culta e irónica excelente. Sin embargo, algunos
autores le acusaron, después de investigar la verosimilitud del
personaje que se había hecho construir «el Viejo Profesor», de
desfigurar su propia trayectoria personal.
1 Se considera como continuación de
Cabos sueltos a la obra
Atando cabos del jurista
Raúl Morodo, colaborador de Tierno desde la época del PSP.
En cualquier caso, se ganó el afecto de los madrileños con sus humorísticos y bien escritos
Bandos municipales y con iniciativas que cuidaban los pequeños detalles como devolver los patos al
Río Manzanares y las flores a los parterres públicos, incluso entre los jóvenes, al apoyar la llamada
Movida madrileña.
2 Su entierro, el día
21 de enero de
1986, se convirtió en una de las concentraciones más numerosas de las ocurridas en la capital de España.